Crónica 2 - Entrada a campo (Jessica Sánchez)
Entrada a campo
Siento que estoy en el lugar correcto. Es lo primero
que pienso cuando me confirman que mi lugar de práctica es la fundación de
Macondo Libre. Pocas veces he tenido la sensación de estar en el lugar
indicado, pero la sensación es sumamente gratificante. ¿Alguna vez han sido
testigos de un tornado? Yo no, al menos no de uno natural, -mucho menos en la
vida real-, esos de las columnas de aire que se establecen con fuerza y alta
velocidad. Sin embargo, es el término que he escogido para designar el cúmulo y
la diversidad de situaciones que pueden ocurrir en tu vida cotidiana. La
incertidumbre que sentía hace algunas semanas se fue conformando poco a poco
con aquellos tornados de emociones. Hoy es una pequeña victoria -o una pequeña gran
victoria- en la práctica social estar en la fundación de Macondo Libre.
No voy a decir que fue una serendipia llegar a
Macondo, pues es un lugar cuya razón social me interesó desde el comienzo del
semestre, y que convenció -o sedujo- poco a poco. Sin embargo, es el lugar en
el que hoy me encuentro. No podría ser mejor. Desde los primeros encuentros en
las reuniones se aclaró que el objetivo de la fundación era reducir las brechas
de acceso a la lectura, apoyándose en la educación, la cultura, la ciencia y el
arte (a lo que precisamente le apunta mi carrera de Licenciatura en Filosofía y
Letras).
Primer encuentro, “Aventura espacial”. Mucha
incertidumbre por no saber qué se realizaría en el encuentro, o cómo sería la
cuestión con la asistencia, pero con mucha ilusión de acercarme al proyecto. Se
llega la hora pactada, personas llegan poco a poco y me sorprende ver a
familias enteras, con niños y abuelos; a jóvenes y a personas paseando sus
perros. La actividad empieza, nos presentamos, somos Ian, Felipe, Alejandro…pero
también Sol, Estrellas y Asteroides. Las actividades son bonitas, nos
permiten acercarnos y jugar todos, niños, adolescentes y adultos. Después, la
lectura del libro sobre Carl Sagan; aprendemos sobre el universo y nos invitan
a reflexionar sobre las áreas que nos interesan. Pero sin duda alguna, el
lanzamiento del cohete fue el cierre perfecto para la actividad, los niños aman
jugar, participar y sí, mojarse mucho.
Al volver a casa me pregunto sobre lo que puedo
aportar yo, ¿Qué preguntas puedo proponer que inviten a la reflexión y a la
lectura crítica? ¿Qué actividades puedo implementar en el programa de clubs de
lectura con jóvenes y adultos? ¿Qué textos son los más pertinentes para
presentar en el transcurso del proyecto? Sin duda, esos son los principales retos,
pues al final, somo un grupo de personas que sueña con proyectos que, de cierta
forma, formen y eduquen en cuanto a lectura y arte, filosofía y ciencia a
través de la Fundación de Macondo Libre.
Jessica Sánchez

El lugar correcto¡
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