CRÓNICA FINAL
Al iniciar con el proyecto, nos dimos cuenta que sería una experiencia diferente a las demás vividas en la universidad, teníamos enfrente un gran elefante blanco que debíamos orientar y llevar a buen término. Macondo Libre nos abrió sus puertas y nos brindó su apoyo para desarrollar la práctica social, buscando unir nuestro propósito como practicantes con el marco de su misión y visión como organización. Fue un reto tratar de darle forma y sentido a la idea de La Pola Lectora, que en principio se trata de una iniciativa que quiere revivir el gusto por la lectura y resignificar los espacios de encuentro con los libros, para crear nuevas experiencias alrededor de los textos y sus autores, y construir nuevos aprendizajes en conjunto. Inicialmente, tuvimos que interpretar de qué se trataba el proyecto y hacer un diagnóstico de las necesidades y falencias que había en él. Gracias a esto, pudimos definir cuáles serían nuestros objetivos, los puntos sobre los cuales dirigiremos la atención de nuestra labor y cuáles serían los aportes que haríamos desde nuestra formación y perspectiva para el fortalecimiento de la fundación.
El primer paso fue trabajar en la fundamentación teórica de los encuentros de lectura, la metodología y las bases epistémicas que regularán nuestro ejercicio. Para ello, nos basamos en algunos planteamientos que apoyan el aprendizaje autónomo como el aula invertida y la comprensión lectora, que suponen una labor previa del participante al entrar en relación con el libro y con la historia allí contenida. Luego, pensamos en cómo sistematizar las experiencias vividas en los clubes de lectura, para dejar en la fundación los aprendizajes de cada una de las sesiones, que son infinitos, debido a los numerosos aportes que hacen los participantes compartiendo su lectura personal del libro. Finalmente, nos propusimos planear y ejecutar algunos clubes de lectura, desde la fase inicial de convocatoria hasta la sesión de cierre, con el fin de recolectar información relevante derivada de la experiencia de lectura y del compartir con otras personas. Estos datos son fundamentales, necesarios para reflexionar acerca de las estrategias y de las actividades desarrolladas en cada encuentro, buscando así complementar y mejorar la experiencia para futuras ocasiones.
Los objetivos que se plantearon al inicio del proceso, paulatinamente se fueron alcanzando y fueron surgiendo nuevos aprendizajes que nutrieron la práctica realizada en cada una de las actividades propuestas por el equipo de practicantes. Así mismo, se recolectaron las más diversas impresiones e interpretaciones por parte de los participantes, con el fin de llevar toda esta información a la Fundación Macondo Libre y con ello apoyar en la fundamentación, realización y registro de los clubes de lectura.

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